A ella le parece que ya pesan mucho los años. Huérfana de madre en su primera infancia, dos hijos muertos al nacer y otra en edad adulta marcaron toda su vida. La Primera Guerra Mundial le sorprendió aún muy pequeña, pero en la Guerra Civil española aprendió lo que era sufrir con cinco hijos y un marido en el frente; el bando nacional que se adueñó de su pueblo le llamó a filas. Para ella el final de la guerra no significó ni triunfo ni derrota, sino una situación de pobreza extrema que se agravaba por momentos. Después llegaron tiempos mejores. Sus hijos se casaron y aportaron más miembros a la familia. Pero pronto la muerte vino de nuevo y ella nunca lo superó. Cuando él también se fue pensó que ya no podía seguir sola y desde entonces está más cerca de nosotros. Ella cree que ya ha vivido bastante pero para los que la queremos de verdad es un premio saber que está ahí día tras día.
Etiquetas: Abuela, Guerra Civil

enero 13, 2008 a las 10:53 pm |
Precioso Pov, me ha encantado. Se me han saltado las lágrimas y todo. Tienes que leérselo a ella, aunque sea tres veces para que se entere bien, porque seguro que también le va a emocionar.
Un besito
enero 13, 2008 a las 10:54 pm |
Ah! se me ha olvidado decir….. Olé esa bisa!
julio 4, 2008 a las 2:48 pm |
Virgi q bonito!!! Has conseguido emocionarme y eso es importante cuando se escribe.
Ojalá que Nica viva muchos años más!
noviembre 6, 2008 a las 11:45 pm |
Estaba buscando fotos de abuelas para un trabajo y he encontrado esta, ha pasado a ser la portada, muchas gracias a buela pr ser tan simpatica!! oajala vivas feliz y rodeada de los tuyos muchos años
Marta
febrero 6, 2009 a las 2:20 am |
necesitaba una imagen feliz para una TAREA
y esta es censacional
gracias
noviembre 24, 2009 a las 5:30 am |
Impresionante historia de una ejemplar mujer.Linda foto de una abuela feliz. También estará en la tarea de un cuaderno de mi pequeño hijo. Bendiciones.
Julita
noviembre 24, 2009 a las 10:23 am |
[...] Contigo se fue ese centro en común que teníamos todos y la historia viva que tú representabas. Te fuiste para siempre y nunca te irás del todo porque sigues viva en cada uno de los lugares que has habitado. [...]